Para leer a carcajadas

El humor puede ser una herramienta muy útil a la hora de conquistar nuevos lectores, transformándose en un arma tan efectiva como difícil de lograr. En este artículo destacamos tres libros que desde la literatura infantil logran generar la tan anhelada risa en el lector, configurando buenas historias a través de lo cómico. Son los casos de Muy dormido, muy despierto, A veces me aburro y Narval: unicornio marino.

Por Diego Hidalgo U.

“Muy dormido, muy despierto” (Ed. Juventud, 2018)

Desde una tímida sonrisa hasta una fuerte carcajada, la risa es una acción asociada a la alegría. También ha sido objeto de estudios que aseguran un sinnúmero de beneficios para la salud, tanto física como mental, desprendiéndose así su uso terapéutico. El recurso por excelencia para provocar risa es el humor. Ha sido utilizado desde tiempos remotos, en distintas culturas y con diferentes objetivos: políticos, sociales, artísticos y filosóficos. De hecho, ya en la antigua Grecia, Platón reflexionó sobre el reír y la comedia, lo que quedó registrado en uno de sus diálogos conocido como Filebo.

Aunque –como todo en la vida– existen detractores en torno a las fortunas y beneficios del reír, lo cierto es que, por lo general, la risa está relacionada con las buenas experiencias, los mejores recuerdos y los momentos más amenos. Así, esta acción nos delata, logrando comunicar lo bien que lo estamos pasando. Es por ello que resulta interesante prestar atención al humor en la literatura infantil y juvenil, pues cuando este es un recurso bien logrado, puede generar una atmósfera de bienestar en la interacción con un determinado libro y facilitar el acercamiento a la lectura y otros libros. Si me lo pasé de maravillas leyendo, ¿por qué no volver a repetir la experiencia?

De todas formas, el humor es una herramienta tan efectiva como difícil de manejar: no es para nada fácil ser cómico. Por lo mismo, es gratificante cruzarse con álbumes u otros libros que nos provocan risa al leerlos y al ver en sus páginas ilustraciones exageradas, absurdas o coloridas. En esta ocasión quisimos destacar tres títulos que en esta temporada resaltaron por el buen uso del humor, es decir, por las sonrisas que provocan en nuestros rostros, que muchas veces avanzan para terminar transformándose en fuertes carcajadas. Son los casos de Muy dormido, muy despierto (Editorial Juventud, 2018), A veces me aburro (Tres Tigres Tristes, 2017) y Narval: unicornio marino (Editorial Juventud, 2018).

“A veces me aburro” (Tres Tigres Tristes, 2017)

La ilustradora y escritora alemana Susanne Straßer logra una divertida historia para leer antes de irse a dormir en Muy dormido, muy despierto, libro álbum de puntas redondeadas y gruesas páginas, destinado a la primera infancia y publicado en su versión en español por Editorial Juventud. Es la historia de seis animales que actúan como humanos y que uno a uno buscan una excusa para aplazar la hora de dormir. La primera en levantarse de la cama es la foca, luego el cocodrilo y el pelícano, hasta finalizar con el erizo.

Pero la verdadera motivación de esta procrastinación del sueño es darle un besito al niño que duerme en la otra habitación de la casa y acostarse junto a él, hasta que un inesperado y oloroso inconveniente  –proveniente desde el estómago del niño–, los hace arrepentirse de esta decisión. A través de ilustraciones que generan ternura, se presenta una historia sencilla que de seguro conquistará la atención de los más pequeños, lectura que puede finalizar con una buena dosis de risas generadas por el factor sorpresa.

En el caso de A veces me aburro de los españoles Juan Arjona (texto) y Enrique Quevedo (ilustraciones), el humor es un poco más complejo, por lo que puede funcionar tanto en niños como en jóvenes, e incluso en adultos. Es un álbum que no da cabida al aburrimiento, utilizando elementos de lo bizarro y lo absurdo. Nos invita a detenernos en sus páginas para prestar atención a cada uno de los detalles, reconocer a íconos de la cultura pop, como a Batman y Drácula, que se esconden entre personajes con tres ojos o con cabeza de televisor.

Sus ilustraciones son de un estilo particular, cercano al de las caricaturas humorísticas, de trazos sencillos, colores planos, sin texturas ni intenciones de alcanzar belleza. La historia, por su parte, entrega enseñanzas y logra configurar un mensaje. El personaje principal se divierte actuando y poniendo caras, ya sea de pato, de vaca, de ambulancia o de seres inventados por él, sin importarle lo que digan los demás. Mientras lo haga bien y se sienta “estupendo”, seguirá haciéndolo. A veces me aburro implementa correctamente el humor para generar una reflexión final en torno a la diversidad, a la aceptación de las diferencias de los demás y las de uno mismo, es decir: un humor con sentido.

“Narval: unicornio marino” (Ed. Juventud, 2018)

Pero si de humor se trata, no podemos obviar al autor e ilustrador Ben Clanton con Narval: unicornio marino, obra que recibió el Premio Eisner 2017 –el llamado Óscar de los cómics–, en la categoría mejor cómic para primeros lectores. En sus páginas, que llegan a nosotros nuevamente gracias a Editorial Juventud, nos encontramos con las aventuras de Narval, el unicornio marino y su amiga medusa, formando ambos un cómico y asimétrico dúo: Narval es mágico, bromista, fantasioso y aventurero, mientras que la medusa es incrédula, malhumorada, racional y miedosa. Pese a las diferencias, logran entablar una amistad que los hace vivir distintas aventuras y, en tres capítulos, forman la increíble pandilla de Narval o leen un libro en blanco, al que llaman “el mejor libro del mundo”.

Estas personalidades tan opuestas generan diálogos con una carga importante de buenos chistes y de juegos de palabras que logran una lectura muy liviana y cómica, complementada con ilustraciones bastante sencillas, pero no por ello poco llamativas. Narval: el unicornio marino es un relato que garantiza el reír, poniendo en valor y promoviendo el uso de la imaginación como un recurso imprescindible para la diversión.

Esta reseña fue publicada en agosto de 2018 en el boletín n°7 del comité de valoración de libros Troquel.

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